
La cirugía de reducción abierta y fijación interna (RAFI) con placa y tornillos es el estándar de oro para fracturas de muñeca inestables o desplazadas. A diferencia del yeso tradicional, este método permite una estabilidad inmediata que favorece una movilidad más temprana. Sin embargo, el éxito final de la cirugía depende directamente de los cuidados postoperatorios y del compromiso del paciente con su programa de recuperación.
Tras la cirugía, el enfoque principal es la protección de la herida y el control de la respuesta inflamatoria del cuerpo.
Cuidado de la herida: Es vital mantener las incisiones limpias y secas. Los puntos o grapas se suelen retirar entre los 10 y 14 días.
Elevación: Mantener la mano por encima del nivel del corazón durante los primeros días es esencial para reducir la hinchazón.
Movimiento de dedos: Desde el primer día, se debe fomentar el movimiento de los dedos (hacer puño y extender) para evitar la rigidez de los tendones.
Inmovilización: Dependiendo del caso, podrías usar una férula removible o un vendaje ligero que facilite la higiene.
La recuperación no es lineal, sino que se divide en objetivos específicos según la consolidación ósea:
Fase de Movilidad (Semanas 2 a 6): Una vez retirados los puntos, se inician ejercicios de rango de movimiento asistidos para la muñeca (flexión, extensión y rotación).
Fase de Fortalecimiento (Semanas 6 a 12): Cuando las radiografías muestran signos de unión ósea, se introducen ejercicios de resistencia y carga ligera.
Retorno a la actividad (Mes 3 en adelante): Se autorizan actividades más demandantes, como deportes de impacto o levantamiento de pesas, de forma progresiva.
Aunque las complicaciones son poco frecuentes, debes contactar a tu especialista si presentas:
Signos de infección: Enrojecimiento excesivo, calor local, salida de líquido o fiebre.
Dolor incontrolable: Dolor que aumenta en lugar de disminuir con los analgésicos.
Hormigueo persistente: Sensación de “brazo dormido” que no mejora con el cambio de posición.
Limitación progresiva: Si notas que cada vez puedes mover menos los dedos.
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En la mayoría de los pacientes, la placa y los tornillos de titanio están diseñados para quedarse de por vida. Solo se retiran en casos seleccionados si causan irritación en los tendones, molestias al clima frío o por elección del paciente tras la consolidación total.
Actividades ligeras como teclear en una computadora suelen permitirse a las 2 semanas. Manejar un vehículo generalmente se autoriza entre la semana 4 y 6, una vez que tengas suficiente fuerza de agarre y control para maniobrar con seguridad.
Sí. La placa estabiliza el hueso, pero la terapia física rehabilita los tejidos blandos (músculos y tendones) que se debilitan tras la cirugía. Es la clave para no quedar con rigidez permanente.
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